¿Cómo Decir a tu Madre o Padre que Tiene que Ir a una Residencia de Mayores?

Enfrentarse al desafío de decirle a nuestro ser querido que debe salir de su casa e ir a una residencia de mayores no es tarea fácil. Porque tras está decisión existen muchas cuestiones, preguntas y respuestas que se deben dar, y todas resultan que tu padre o madre requiere de atención las 24 horas del día y que tu no puedes ocuparte.

Está situación para muchos viene acompañada de muchos sentimientos que se encuentran, como culpabilidad, tristeza, arrepentimiento pero a la vez mucho alivio de que tu ser querido va a estar en manos de profesionales que lo van a cuidar en todo momento y saben que hacer frente a una situación complicada que puede escapar de tus manos si se encuentra bajo tus cuidados. 

En primer lugar, es importante tener en cuenta que es una circunstancia que a muchas personas les pasa, es decir, no es la única familia que tiene a una persona mayor a cargo y requiere el cuidado profesional en una residencia de ancianos.

Cada año hay miles de personas que se enfrentan a esta situación, en general más de una persona mayor de 65 años de una población de tres necesita estar en un centro de adultos mayores, y esto es un porcentaje que se puede presentar en la mayoría de los países del mundo.

Y gracias a la gran demanda que existe con respecto a este tema, actualmente se encuentran infinidad de recursos que ayudan a las familias y métodos aprobados por expertos para ayudar a que el cambio sea más amigable tanto para el anciano como para sus familiares. 

¿Cómo decirle a tu madre que debe ir a una Residencia?

¿Debo poner a mi padre o madre en una residencia de adultos mayores?

Está es una pregunta que se hacen muchas familias, ya que es muy común tener dentro del núcleo familiar a un anciano que sufre de alguna enfermedad diagnosticada, posee condiciones física que requiere de ayuda durante todo el día para realizar todas las actividades diarias o simplemente sus seres queridos no pueden estar con ellos durante largos periodos durante el día. Así que la mejor opción actualmente es hacer uso del servicio de una residencia de mayores. 

Para saber cuál es el momento adecuado para poner a tu ser querido en una residencia solo debes conocer su condición física o mental y comportamiento.

En general los adultos mayores requieren una residencia o vida asistida cuando representan un peligro para sus familiares o incluso para ellos mismos, cuando no funcionan de forma independiente para realizar incluso las actividades y cuidados y aseo personal. 

En muchos casos las familias tienden a esperar mucho tiempo para tomar la decisión pero es indispensable tener en cuenta el bienestar de su ser querido y el suyo propio.

En general los hijos con ancianos enfermos, discapacitados o enfermedades terminales, tienen otras responsabilidades como la familia, hijos, trabajo y responsabilidades dejando poco tiempo libre para la atención correcta de su padre o madre, así que a medida que se agrava la situación del anciano es mucho más difícil será atendido por su propio hijo.

¿Qué aspectos son considerados definitivos para enviar a tu padre o madre a una residencia de ancianos?

Si quieres considerar el servicio de la vida asistida o de una residencia de adultos mayores debes reconocer alguna combinación de los siguientes aspectos: 

  • Tu ser querido se ha caído en repetidas oportunidades causando así heridas, hematomas, lesiones y huesos rotos agravando sus capacidades físicas. 
  • La salud de tu padre o madre es inestable así que frecuentemente debe acudir a la sala de urgencias para nivelar su salud.
  • La realización de las actividades cotidianas del hogar son cada vez más difíciles para tu padre o madre como respuesta al deterioro físico o cognitivo.
  • Tu ser querido se ha perdido varias veces al salir de casa y se siente muy confundido durante un periodo largo de tiempo. Este aspecto es importante para evaluar por el especialista por si se tratara de alguna enfermedad asociada con la demencia. 
  • El anciano se ha vuelto más retraído socialmente y se aleja recurrentemente de las actividades divertidas o de sus aficiones. 

Estos son algunos de los factores que debes tener en consideración para determinar si tu padre o madre debe acudir a una residencia de adultos mayor. Aunque a muchas familias les cuesta aceptar todas las situaciones mencionadas anteriormente por el simple hecho de afrontar la realidad de que su padre o madre deben ir a un centro de ancianos. 

¿Cómo afrontar el cambio?  

ir a una residencia de ancianos

Cuanto más informada esté la familia sobre el tema el resultado será más positivo. Es verdad que cuando se trata de dejar a un ser querido en manos de desconocidos no es una decisión que se toma de forma fácil y mucho menos debe ser apresurada. Para desarrollar y hacer el cambio lo más amigable posible es importante realizarlo paso por paso.

Conoce la diferencia de vida asistida y la atención en residencias de adultos mayores

Se tiende a confundir la vida asistida con el servicio que ofrece una residencia de adultos mayores. La vida asistida para un anciano se hace en su casa familiar y por lo general no es un cuidado de 24 horas al día, ya que el personal necesita descansar y tener vida propia. Además esta modalidad suele ser más costosa.

A diferencia de una residencia de adultos mayores, los residentes tienen supervisión profesional las 24 horas del día y hay varias opciones, tanto plazas públicas otorgadas por el Estado o residencias privadas con diferentes ofertas en cuanto a su mensualidades.  

Presta atención a la opinión de tu padre o madre

Al dar la noticia a nuestro ser querido es importante hacerlo de la forma más adecuada, sin herir sus sentimientos y de forma sensible y rodeado de un ambiente agradable. Ya que muchas personas imaginan un lugar muy diferente asociado con geriátricos o una vida de olvido por sus seres queridos.

Por lo tanto, si tu padre o madre tienen aún la capacidad de ayudar durante el proceso de elección de la residencia y de los trámites permítele participar para que pueda tomar la decisión y conozca los beneficios de acudir a un centro de adultos mayores. Además es importante conversar sobre las realidades y todos los recursos disponibles para el acceso a una residencia y los servicios que pueden acceder. 

Involucra a toda la familia

Enviar a tu ser querido a una residencia de ancianos es una decisión muy difícil de tomar, es por ello que es importante involucrar a los familiares más cercanos, especialmente a tus hermanos.

Lo que importa es trabajar juntos en buscar los mejores beneficios para el padre o la madre, además cada uno tendrá que aportar sus conocimientos acerca del tema, sugerencias y decisiones para llegar a la mejor solución para el cuidado del adulto mayor. 

Informa los beneficios de la residencia de ancianos

habitación residencia de ancianos

De forma recurrente informale a tu ser querido todos los beneficios y cuidados que puede recibir en la residencia de ancianos, siempre con la verdad para que no se lleve una sorpresa desagradable y no rechace alguna atención que ofrezca la residencia de adultos mayores y su personal.

Se puede usar alguna situación difícil como una caída, descuido, accidente o ida a la sala de emergencia como excusa para acudir a una residencia de adultos mayores donde tendrá supervisión profesional las 24 horas del día.

Los beneficios que se deben resaltar de una residencia de mayores son la seguridad, un buen cuidado físico, mayor vitalidad social, oportunidad de hacer nuevos amigos, variedad de actividades divertidas y de interés y muy importante la convivencia familiar regularmente. 

Conclusión

Cuando llegue finalmente el día del cambio y del inicio en la residencia de mayores hacer que la transición sea lo más fluida y amigable posible, es importante prepararse y preparar a tu padre o madre en ese momento que puede estar lleno de estrés, tristeza, inseguridad pero a la vez alivio y seguridad.

Haz todo lo que puedas para asegurarte que tu ser querido se sienta lo más cómodo posible, en las residencias es posible llevar objetos personales para decorar la habitación y que el adulto mayor se sienta más cómodo haciendo del lugar único.

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