¿Cómo prevenir la demencia?

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La demencia es una pérdida general y progresiva de la memoria y las capacidades cognitivas impidiendo la realización de todas las actividades de la vida cotidiana. Una vez diagnosticada la demencia la persona puede o no darse cuenta de la situación que está viviendo, porque afecta directamente la memoria, el juicio y la capacidad para controlar sus emociones. 

Como se sabe la enfermedad de la demencia es irreversible y su primera fase inicia en personas con 50 años. Y en términos científicos la demencia es causada por la pérdida de las células nerviosas y las conexiones que tienen estas células con el cerebro, por lo tanto, dependiendo de la zona del cerebro afectada los síntomas de las personas con demencia pueden variar. 

¿Cómo prevenir la demencia?

La demencia es una enfermedad del cerebro que no se puede prevenir una vez diagnosticada o que ya la persona tenga o sea propensa a sufrir de cualquiera de sus tipos. Pero se puede determinar, factores que durante la juventud o la etapa de la adultez se pueden evitar para alargar lo más posible los primeros síntomas de la demencia. 

Factores de riesgo para la demencia que no se pueden evitar

Existe una serie de factores que no pueden evitarse en los pacientes que son más propensos a sufrir de algún tipo de demencia una vez inicie su etapa de la vejez. Entre esos factores se puede encontrar:

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  • La edad aumenta considerablemente el riesgo de sufrir cualquier enfermedad asociada a la demencia y otras que influyen para su desarrollo. Una vez la persona cumple los 65 años de edad el cuerpo empieza un proceso de vulnerabilidad para un sin fin de enfermedades asociadas con el envejecimiento, aunque no se puede afirmar que la demencia es especialmente causada por envejecer. 
  • Los antecedentes familiares es otro factor que inevitablemente no se puede cambiar porque ya es un problema genético que se transfiere una vez creado el embrión dentro del ovario. Así que si tu familia tiene antecedentes de personas con demencia en cualquiera de los tipos, es un factor a favor de la demencia que tú puedes llegar a desarrollar la enfermedad. Aunque no siempre es el caso, porque existen casos de personas con antecedentes familiares que nunca han presentado síntomas. Actualmente existe la posibilidad de conocer ciertas mutaciones en los genes que confirman o acercan a un porcentaje de poder padecer la enfermedad o no. 
  • El Síndrome de Down, es otro factor irreparable, es decir, las personas que tienen síndrome de Down en su mediana edad van a presentar uno de los tipos de demencia más comunes, la enfermedad del Alzheimer. 

Factores de riesgo para la demencia que se pueden cambiar

Al contrario del apartado anterior, existen una gran cantidad de factores que si se cambian a lo largo de las primeras etapas de la vida pueden ayudar con el retraso del desarrollo de la enfermedad, como actividades, formas de vivir, hábitos entre otros aspectos que se describen a continuación:

  • El principal factor que regula todas, o la mayoría de las enfermedades del cuerpo humano son la alimentación y el ejercicio físico, porque el cuerpo es una máquina y necesita estar en óptimas condiciones para trabajar de forma correcta.  Científicamente no existe una dieta o un plan alimenticio en concreto que se pueda seguir para reducir el desarrollo de la demencia. Sin embargo, los estudios demuestran que las personas que durante su vida comieron poco saludable son los que más probabilidades tuvieron o fueron diagnosticados con la enfermedad a diferencia de las personas que comieron saludables, con una dieta al estilo mediterráneo, muchas frutas, verduras, semillas, granos entre otros alimentos sanos. Así que para evitar la demencia el primer paso es realizar cualquier actividad física y comer saludable. 
  • El alcohol y el consumo en exceso, es probablemente uno de los factores negativos que se puedan conseguir como una de las causas en muchas enfermedades. Así que si bebes demasiado alcohol podrías padecer demencia en la etapa de la vejez. 
  • Los factores de riesgo cardiovascular también ayudan con el desarrollo de la demencia, se puede mencionar la presión alta, colesterol alto, acumulación de la grasa, y la obesidad, todo esto está muy relacionado con la actividad física y los hábitos alimenticios de las personas.
  • Fumar es un factor que puede contribuir a la pérdida de la memoria, porque en general, el consumo de tabaco obstruye los vasos sanguíneos. 
  • Deficiencia de vitaminas y minerales en general, el cuerpo necesita una dosis de todos los nutrientes para que el organismo funcione bien, desarrolle anticuerpos y haga todo el proceso de forma adecuada. El déficit o los niveles bajos de vitaminas D, B-6, B12 y folato especialmente pueden aumentar el riesgo de padecer demencia. 

¿Qué debo hacer para prevenir los síntomas de la demencia?

En términos generales la demencia y las enfermedades que la acompañan no se pueden prevenir. Sin embargo, hay muchas actividades, estilos de vida y hábitos que se pueden desarrollar a lo largo de la vida que estudios científicos han indicado que contribuyen a un retraso de la demencia. 

Como la demencia afecta principalmente a la memoria es importante mantener una mente activa, actualmente existen diferentes tipos de actividades para estimular la memoria, como leer, resolver pasatiempos, crucigramas, juegos que ayuden a ejercitar la memoria para ayudar y disminuir los efectos de la demencia. 

Al igual que ejercitar la memoria, es importante mantenerse activo físicamente, los expertos recomiendan hacer ejercicios diariamente o cualquier actividad física, como caminar, por ejemplo, al menos 45 minutos al día. Otro hábito indispensable, no solamente para disminuir el riesgo de padecer demencia, sino para muchas más enfermedades, es dejar de fumar y más aún cuando te encuentras en la etapa de la vejez para evitar trastornos de los vasos sanguíneos. 

Es importante mantenerse completamente saludable tanto físicamente como mentalmente, los trastornos de salud como la pérdida de audición, la depresión o la ansiedad contribuyen al desarrollo de la demencia, así que si acuden constantemente al médico para aliviar estas enfermedades estás evitando en la medida de lo posible sufrir de algún tipo de demencia. 

Y por último, dos factores importantes para mantener al cuerpo y la mente sano, la alimentación. Una dieta saludable con los nutrientes necesarios contribuyen al retraso de la demencia y muchas enfermedades que la  pueden causar, por ejemplo, la salud cardiovascular. Y la calidad del sueño, dormir mejor ayuda a que el cuerpo y el cerebro descansen de forma correcta, se recomienda consultar al médico si sufres de ronquidos fuertes o si dejas de respirar durante el sueño, esto puede ayudar al desarrollo de la demencia, evitandolo contribuyes a la salud de tu cerebro. 

Tips para mantener el cerebro fuerte

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Son muchas las actividades que ayudan a mantener el cerebro activo y dependiendo de la actividad se puede desarrollar una parte más que otra del cerebro. Por ejemplo, leer, hacer crucigramas, jugar juegos de construcción de palabras o memoria contribuye a mejorar la memoria. Pero aquí te ofrecemos formas puntuales para que mantengas tu cerebro fuerte, fortaleciendo las conexiones neuronales que son las que más se ven afectadas durante el desarrollo de cualquier tipo de demencia y sus enfermedades. 

La primera actividad que ayuda al fortalecimiento de tu cerebro es aprender un nuevo idioma, no importa la edad que tengas siempre será un ejercicio excelente para tu cerebro. El segundo es tocar un instrumento, no es necesario que te conviertas en un músico profesional, pero sí que aprendas a tocarlo y compongas melodías. Hacer artesanía con las manos, también colabora con el fortalecimiento de las neuronas y el cerebro, además son actividades que te relajan y mantienen concentrado. Una actividad que puedes realizar a menudo, es escribir con la mano no dominante, esto generará un esfuerzo importante al cerebro. Y por último, practica meditación, relajaciones guiadas o escucha música. La estimulación intelectual la puedes practicar en cualquier momento de la vida, no importa tu edad, lo importante es mantener al cerebro activo y no crearle una limitación relacionada con la edad.  

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