¿Cómo se paga una residencia de ancianos?

El costo de una residencia de ancianos en España puede ser prohibitivo para muchas familias, aunque puede variar sus precios y servicios entre provincias, ciudades o comunidades.

El precio medio en España de la residencia es de 1.830,54 euros al mes, el costo de una plaza. Los factores que determinan el precio en un centro de ancianos son el tipo de habitación, entre privada y compartida, los servicios básicos y extras que la residencia puede ofrecer a sus residentes, la ubicación de la residencia y bajo la administración en la que se encuentre.

En España las residencias de mayores pueden estar bajo la gestión de empresas privadas, la administración pública y las residencias concertadas. 

La población de adultos mayores en España ocupa el 19% del total, así que son muchas las familias que tienen la preocupación del bienestar de sus familiares mayores y la primera opción es encontrar un residencia que le brinde la calidad de vida que se merecen pero que el costo de la residencia se ajuste a su presupuesto. 

Hoy en día, es cada vez más fácil poder ofrecerle a los familiares una mejor calidad de vida y los cuidados especiales que solo en una residencia se pueden brindar, porque hay varias opciones para financiar cómodamente el pago de la plaza de una residencia en el caso de no contar con los recursos para cubrir los gastos.

Aquí  encontrarás las opciones que pueden ayudarte a brindarle a tu ser querido una mejor calidad de vida y los cuidados necesarios que en casa no pueden recibir por falta de tiempo o de conocimiento sobre cuidados básicos.

Los precios de las residencia de ancianos pueden hacer que una persona prefiera la opción de buscar ayuda o atención residencial que supone un costo menor, además que no dejarán su hogar y sus comodidades.

Es importante saber que la atención o ayuda residencial es totalmente diferente al servicio de una residencia de ancianos, ya que en la residencia la persona mayor estará bajo supervisión las 24 horas del día para atender cualquier tipo de emergencia o necesidad. Todo lo contrario con la asistencia en casa, porque la ayuda suele estar solo en un horario establecido y solo es una persona quién se hace cargo del anciano reduciendo la eficacia de la atención por motivos de cansancio, por ejemplo. 

¿Quién se hace cargo del pago de la mensualidad de la residencia?

Como ya sabes el precio medio de una residencia de ancianos en el país es de1.830,54 euros al mes, aunque puede variar mucho dependiendo en la ciudad o provincia en la que te encuentres, además de los cuidados o necesidades que la persona mayor deba cubrir.

En el caso de personas con enfermedades diagnosticadas como el Alzheimer, Parkinson, demencia y con algún tipo de discapacidad suelen suponer un coste adicional en la mensualidad de la residencia, porque las residencias especializadas contratan empleados a jornada completa por cada tres residentes para que el servicio sea de la mejor calidad prestando la atención necesaria. 

En España, es normal que los mismos residentes hagan el pago de la plaza del centro con la paga que reciben de la pensión y otras entradas como el alquiler de un piso o locales, por ejemplo.

Aunque es normal, que en muchos casos los familiares les ayuden con pequeñas porciones del pago, y en otros casos las personas mayores pueden solicitar subvenciones o ayudas al Estado, en el caso de personas dependientes que no tengan familias o se encuentren en situaciones de riesgo.  

Opciones de pago para residencia de mayores

Cada vez es más difícil hacerse cargo de pagos de este tipo por la cantidad de gastos que suponen al mes, pero de la crisis económica han surgido varias opciones para solucionar las adversidades y poder ofrecer a nuestros familiares una residencia de mayores digna de sus cuidados.

En el caso de un adulto mayor que requiera de una residencia, actualmente hay muchas posibilidades. Las más populares son:

Renta Vitalicia Inmobiliaria

Comencemos diciendo qué es la renta vitalicia inmobiliaria, y no es más que una gestión que se hace bajo la firma de un notario entre una persona con propiedades, generalmente esta persona tiene una edad avanzada, y una empresa privada que se dedica al sector inmobiliario. Por lo tanto, la persona le transfiere todo el poder del inmueble a la empresa a cambio de una renta vitalicia que la mantendrá hasta el día de su fallecimiento.

Es importante saber que la persona que inicia este proceso puede seguir viviendo en el inmueble, pero el día de su muerte, el inmueble será tomado por la empresa con quien realizó el contrato. 

Con la renta vitalicia inmobiliaria, la persona puede seguir disfrutando del inmueble, incluso sin tener que pagar los gastos de servicios del hogar, como la comunidad y el IBI.

Aunque en muchos casos las personas dejan el inmueble para vivir en una residencia de ancianos y recibir la atención adecuada para sus cuidados usando la mensualidad percibida en la renta vitalicia para el pago de la residencia. Pero una vez fallezca, pasa a ser propiedad de la empresa y los herederos no pueden hacer ningún tipo de gestión para quedarse con el inmueble. 

Existen dos tipos de renta vitalicia inmobiliaria:

  • La primera es la renta vitalicia que es la propiedad a cambio de una renta mensual por toda la vida, hasta la muerte.
  • La segunda opción que ofrece esta modalidad es la renta temporal, que es de igual manera la propiedad o inmueble a cambio de una renta por un plazo determinado de tiempo, este tipo supone una mayor cantidad de dinero a diferencia del tipo anterior.

Renta Vitalicia Dineraria

Está opción las personas con propiedades o inmuebles pueden decir vender para planificar el uso del capital a futuro. La renta vitalicia dineraria destaca por ser muy flexible, de este modo la persona puede elegir de qué forma se use su patrimonio, con o sin recuperación por parte de sus herederos en el caso de fallecimiento, incluso.

Además, se habla que son una de las mejores opciones actualmente para las personas mayores, porque pueden ser usadas en el pago de sus plazas en las residencia de ancianos para tener una mejor calidad de vida. 

Ayudas del Estado fijadas en la ley

De acuerdo con las disposiciones de la ley el Estado puede ofrecer varios tipos de ayudas o subvenciones a las personas mayores o dependientes que cumplen ciertos requisitos. Toda la información se encuentra bien detallada en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situaciones de dependencia.

Las disposiciones que se entienden por una persona dependientes son las que claramente necesitan ayuda para realizar todas las actividades diarias y de primera necesidad. La ley estipula tres grados de dependencia.

Dependencia ModeradaDependencia SeveraGran Dependencia
Personas que requieren ayuda para actividades puntualesPersonas que necesitan de ayuda más tiempo durante el día para realizar las actividades diariasPersonas con dependencia total que necesitan ayuda de un tercero para realizar todas las rutinas y actividades diarias
Las actividades pueden ser realizar la limpieza del hogar o compras básicasLas actividades son la limpieza del hogar y aseo personal como bañarse, ir al baño.Todas las actividades diarias, comer, bañarse, vestirse, tomar medicamentos.

¿Qué ayudas ofrece el Estado para las personas mayores?

El estado cuenta con varios tipos de ayudas que van de acuerdo a las necesidades que se deba cubrir con el adulto mayor o persona dependiente.

Las más populares son las prestaciones económicas, que son subvenciones mensuales que pueden percibir los solicitantes que se usan para el cuidado en el entorno familiar, vinculada al servicio que contribuye a el pago de ayuda profesional en casa, asistencia personal que trata de una contratación de un apersona por parte del Estado para el cuidado de las personas dependientes.

Otra ayuda que aporta el Estado es la Teleasistencia, que es el servicio completamente tecnológico para dotar al adulto mayor o persona dependiente de toda la información necesaria de acuerdo a sus pagos, gestiones administrativas entre otros. También se puede solicitar el servicio de Centro de día y de noche o residencias.

El estado cuenta con una red de centros residenciales para mayores públicos o concentrados a lo largo de todas las provincias que ofrecen a las personas dependientes si estas cubren una serie de requisitos o pasan una evaluación del profesional social para la adquisición de la plaza en la residencia. 

Conclusión

Llegar a la edad adulta es un camino largo que vive tanto la persona como los familiares más cercanos, lo más importante es mantenerse activos y cuidarnos durante toda la vida para tener más fortaleza y salud durante la vejez para poder valernos por nosotros mismo el mayor tiempo posible y no sujetar a la familia a cuidarnos dejando a un lado sus obligaciones o vida diaria.

Es verdad que las familias que hoy en día tienen un familiar de edad avanzada en casa viven en constante preocupación por temor a que le suceda algo mientras están solos, es por eso que en España, la opción de las residencias o centros de días son cada vez más demandadas a pesar de sus altos costos.

Sin embargo, hay muchas posibilidades, con las ayudas del Estado y las opciones que ofrecen las empresas privadas para poder ofrecer a nuestros abuelos una calidad de vida mejor en sus últimos años de vida y así poder disfrutarlos más, porque son de gran valor para la sociedad.

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