¿Cuándo es el momento de la vida asistida?

Más de un millón de personas mayores residen en comunidades de residencia de mayores, según la American Health Care Association y el National Center for Assisted Living. Estos centros ofrecen acceso a cuidados las 24 horas del día a personas mayores que se beneficiarían de cierta asistencia diaria, pero que no requieren cuidados especializados de enfermería o de demencia.

«La residencia de mayores ofrece un buen equilibrio para las personas que necesitan algo de asistencia a lo largo del día, pero que quieren seguir siendo tan independientes como sea posible», dice Barbara Levison, gestora de cuidados geriátricos y presidenta de la sección de la Asociación de Cuidados para el Envejecimiento de Florida.

¿Es este popular tipo de cuidado el adecuado para su ser querido? Siga leyendo para conocer los principales signos de que ha llegado el momento de la vida asistida.

Cómo saber cuándo es el momento de ir a una residencia asistida: 10 preguntas que hay que hacerse

Determinar el tipo de cuidado adecuado para tu familiar mayor y saber cuándo pedir ayuda puede ser difícil. Según Levison, tanto el bienestar de la persona mayor como la salud mental del cuidador pueden verse afectados cuando muchas familias dan estos pasos esenciales.

«Según mi experiencia, las familias y los cuidadores suelen esperar hasta que las cosas avanzan hasta un punto de ruptura antes de buscar opciones de las residencia de mayores», dice Levison.

Se proactivo a la hora de reconocer los signos más comunes de que ha llegado el momento de la residencia de mayores con esta lista de comprobación.

1. ¿Tu ser querido necesita ayuda para las actividades de la vida diaria?

Las actividades de la vida diaria, como bañarse, vestirse y moverse, son preocupaciones frecuentes para los mayores. Casi el 9% de los adultos de 75 a 84 años necesitan asistencia para el cuidado personal, según un informe de 2017 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esta cifra aumenta hasta el 21% en el caso de los mayores de 85 años.

La gestión de la medicación destaca como una de las preocupaciones más comunes para las personas mayores y los cuidadores. En una encuesta realizada en 2020 por A Place for Mom a más de 1.000 cuidadores, el 60% se planteó trasladar a su ser querido a una residencia asistida debido a problemas con la gestión de la medicación. Los errores en la gestión de la medicación pueden suponer un peligro real para las personas mayores: Los CDC calculan que 350.000 personas son hospitalizadas cada año debido a la mala gestión de la medicación.

Las comunidades de las residencia de mayores ofrecen ayuda para la gestión de la medicación, el baño y otras tareas cotidianas, lo que beneficia tanto a las personas mayores como a sus cuidadores. Para Linda Lagesse, de 78 años, que fue la única cuidadora de su marido durante casi cuatro años, las actividades diarias la motivaron a ponerse en contacto con A Place for Mom’s Senior Living Advisors para encontrar una residencia asistida para su marido. «Le bañé. Le vestí. Intenté ayudarle a hacer ejercicio», recuerda Lagesse. «Estaba agotada. Llegó a ser mucho».

2. ¿Necesitan más oportunidades de socialización?

Además de estas relaciones positivas con el personal, las personas mayores que viven en residencias asistidas también encuentran conexiones con otros residentes. Estas amistades pueden ayudar a prevenir el aislamiento de las personas mayores, así como aumentar la probabilidad de que participen en actividades enriquecedoras.

Si su ser querido se aburre a menudo en casa, las residencias asistidas animan a los residentes a participar en actividades como clases de gimnasia, horas felices, noches de juegos, etc.

3. ¿Se beneficiaría su ser querido de la coordinación de los cuidados?

Antes de su traslado a la residencia asistida, el marido de Lagesse sufría frecuentes problemas de salud que le llevaban al hospital. «Seguía enfermando, lo que significaba que no recibía los cuidados que necesitaba», dijo Lagesse. Además de la carga emocional y física de estas hospitalizaciones, las citas periódicas de su marido con muchos médicos y especialistas podían resultar abrumadoras.

Para simplificar este proceso, las comunidades de las residencia de mayores coordinan la atención a sus residentes. Los médicos, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud suelen prestar sus servicios en la comunidad. A los residentes que desean seguir viendo a sus propios médicos y proveedores de atención, se les proporciona transporte a las citas cercanas. Además, el personal de las residencias asistidas comunica los resultados de estas citas a las familias y a los cuidadores, lo que les permite estar informados e implicados.

4. ¿Un estilo de vida sin mantenimiento reduciría el estrés?

Las tareas diarias y el mantenimiento del hogar pueden generar un estrés importante para los ancianos enfermos y sus cuidadores. Las comunidades de las residencia de mayores eliminan estas responsabilidades. En estos centros de atención a largo plazo, los ancianos pueden esperar servicios como:

  • Aspirar.
  • Quitar el polvo.
  • Hacer la cama.
  • Limpieza de baños.
  • Lavandería.
  • Mantenimiento y embellecimiento general del apartamento.

5. ¿Tu familiar mayor no tiene acceso a una nutrición adecuada?

A menudo, las personas mayores pueden carecer de energía o recursos para hacer la compra. Además, cocinar puede convertirse en un reto para sus seres queridos a medida que envejecen o les falta motivación para cocinar para uno mismo. Esto puede tener efectos negativos en la nutrición de los mayores. Según una entrevista realizada en 2020 por A Place for Mom a 1.000 cuidadores, la nutrición fue una de las tres razones principales para considerar el traslado de un familiar mayor a una residencia asistida. En lo que respecta a las opciones gastronómicas, la residencia de mayores incluye:

  • Tres comidas diarias preparadas por el chef.
  • Nutrientes e ingredientes de todos los grupos de alimentos.
  • Fruta fresca, tentempiés saludables y bebidas disponibles a cualquier hora.
  • Menús semanales publicados con antelación.
  • La opción de seleccionar un plan de comidas especial, teniendo en cuenta las dietas para diabéticos, fortificadas, bajas en sodio, altas en fibra, kosher y otras…
  • Comedores con oportunidades para conversar durante las comidas.

6. ¿Puede seguir proporcionando una atención adecuada a largo plazo?

Si el cuidado de tu ser querido de edad avanzada ha resultado ser un equilibrio difícil, la residencia de mayores puede poner fin a esta lucha. Adoptar un enfoque proactivo para encontrar una atención capacitada y compasiva puede permitirle mantener su relación con su ser querido mayor sin las presiones del cuidado constante. Una de estas presiones que hay que evaluar al considerar la posibilidad de una vida asistida es el coste oculto del cuidado familiar, que puede suponer una pérdida de ingresos para los cuidadores principales, además de los gastos de adaptación del hogar, como rampas para sillas de ruedas, cerraduras de seguridad y barras de sujeción. En otras palabras, es fundamental ser honesto y realista sobre los plazos y las expectativas que se tienen.

7. ¿Han notado tus amigos o familiares cambios en ti o en tu ser querido?

¿Han comentado amigos y familiares que la salud de tu ser querido puede estar empeorando o que puede necesitar más estimulación mental? Aunque esto no es una señal automática para buscar una residencia asistida, puede suponer una oportunidad para explorar sus opciones. También es necesario considerar cómo le está afectando a ti el cuidado de la persona. Por desgracia, los cuidadores suelen ser los últimos en darse cuenta de su propio agotamiento y fatiga. En estas situaciones, los miembros de la familia y los amigos pueden actuar como compañeros de responsabilidad para proteger tu salud mental y emocional.

«Uno de mis amigos se quedó con mi marido para que yo me escapara un par de días. Cuando llegué a casa, me recibió en la puerta y me dijo: ‘Linda, no puedes seguir haciendo esto. Esto es demasiado'», dice Lagesse. «Ese fue realmente el punto de inflexión. Ocho días después, mi marido volvió al hospital. Supe que tenía que hacer algo. No podía seguir haciendo lo que estaba haciendo».

8. ¿Recomienda tu médico una residencia de mayores?

Aunque el punto de vista de la familia y los amigos puede desempeñar un papel fundamental, algunos cuidadores y personas mayores pueden querer una evaluación médica. En estos casos, buscar el consejo del médico de tu ser querido puede aportar una visión muy necesaria. En el caso de Lagesse, esto significó acudir al cardiólogo de su marido y a su médico de cabecera, quienes la apoyaron en el traslado de su marido a una residencia asistida.

Al igual que la opinión de un médico puede reconfortar a un cuidador, puede aumentar la confianza y el entusiasmo de una persona mayor en la decisión de trasladarse a una residencia asistida. Los mayores son más propensos que las personas de otras edades a confiar en sus médicos y a seguir sus consejos, según una encuesta de 2019 del Pew Research Center.

9. ¿Estás sufriendo tu propia salud mental y física?

Además de todo el tiempo que dedica a cuidar de tu ser querido mayor, tómate el tiempo necesario para comprobar y priorizarse a sí mismo. En su vídeo de 10 minutos sobre las señales de que ha llegado el momento de buscar una residencia para mayores, la experta en demencia y cuidado de ancianos Teepa Snow anima a los cuidadores a hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo te sientes con respecto a ti mismo?
  • ¿Cómo te sientes respecto a la persona a la que apoyas?
  • ¿Cómo te sientes con respecto a tu vida?
  • ¿Cómo te sientes con respecto a la cantidad de sueño y descanso que estás teniendo?
  • ¿Cómo te sientes respecto a otros aspectos de tu vida de los que eres responsable?
  • ¿Disfruta la persona a la que apoyas de estar contigo?

Cuando los cuidadores tienen respuestas negativas a estas preguntas de forma regular, puede ser una señal de la necesidad de alejarse de la función de cuidador a tiempo completo. ¿Cuándo es el momento de trasladar a un padre a una residencia asistida? Aunque la respuesta puede ser muy individual, un indicador central surge cuando un cuidador está constantemente abrumado. Una encuesta realizada en 2020 por A Place for Mom a 1.000 cuidadores reveló que casi dos de cada tres cuidadores principales han llegado a este punto de ruptura: el 65% declaró haber sacrificado su propia salud física y mental para cuidar a un ser querido.

Además de suponer una carga injusta para el cuidador, estos sentimientos de estrés pueden perjudicar la salud de la persona mayor y poner en peligro la relación entre ésta y el cuidador a largo plazo. Junto a estos efectos mentales del cuidado, las repercusiones en la salud física son impactantes: Más de la mitad de los cuidadores han sido diagnosticados con dos o más enfermedades crónicas, según la encuesta AARP Caregiving in the U.S. de 2020. Cuidar a un familiar no debe significar descuidar la propia salud, y los problemas de salud persistentes pueden ser un claro indicio de que ha llegado el momento de ir a una residencia asistida.

10. ¿Tu ser querido es bastante independiente?

Al considerar la posibilidad de vivir en la tercera edad, Levison insta a las familias y a los cuidadores a informarse sobre los distintos tipos de atención disponibles y las muchas diferencias entre estas opciones.

«Si su ser querido experimenta un declive cognitivo y necesita una supervisión constante, entonces necesitará cuidados de memoria en lugar de un centro de la residencia de mayores», dice Levison. «Además, si les resulta difícil mantener una conversación, estarían más cómodos en un centro de atención a la memoria donde los residentes tienen capacidades similares». «Si una persona requiere cuidados regulares de enfermería especializada debido a problemas médicos complicados, podría ser el momento de considerar una residencia de ancianos como opción».

Aunque hay excepciones, la residencia de mayores no suele ser una buena opción para las personas con demencia, heridas en fase 3 y 4, o diabetes frágil. Del mismo modo, los ancianos que necesitan acceso a enfermeras in situ las 24 horas del día se beneficiarían de un tipo de atención más avanzada. En general, las personas mayores que viven en residencias asistidas son en su mayoría independientes, pero pueden necesitar ayuda para cepillarse los dientes, tomar sus medicamentos, ducharse o realizar otras actividades de la vida diaria. Las personas mayores también pueden elegir la residencia de mayores para socializar y estimularse mentalmente. Para saber si su ser querido se sentiría bien en un entorno de la residencia de mayores, las enfermeras suelen realizar una evaluación de sus necesidades.

¿Cuándo es el momento de trasladar a un padre a una residencia asistida? Próximos pasos para encontrar asistencia.

Ha respondido a 10 preguntas y ha determinado que tu ser querido puede necesitar cuidados adicionales. Las comunidades de la residencia de mayores pueden proporcionarle apoyo al tiempo que preservan la independencia de tu ser querido. Si reconoces los signos de que ha llegado el momento de la la residencia de mayores, habla con un Asesor de Vida Senior local para obtener más información sobre las comunidades de la residencia de mayores cerca de ti.

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