¿Por qué Lloran las Personas con Demencia?

Se trata de algo muy común en las personas con Demencia, por esa razón en Gransliving nos hemos informado sobre las diferentes razones por las que sucede y aquí las descubrirás todas.

Una de las razones más comunes es que intentan expresar una necesidad. Puede ser algo tan simple como necesitar sus gafas o la necesidad de socializar con otras personas. Una forma de ayudarles es contar con una comunidad de personas que también vivan en centros de vida asistida.

Otra de las razones más comunes por la que personas con demencia lloran es simplemente porque les resulta difícil entender lo que ocurre a su alrededor. No siempre pueden saber si alguien está contento o triste, así que cuando las cosas suceden de repente (como situaciones de estrés repentino) no saben cómo reaccionar y a menudo acaban llorando por la confusión de estas nuevas emociones.

Motivo por el que las Personas con Demencia lloran:

¿Por qué Lloran las Personas con Demencia?

Las principales razones por las que una persona con Demencia llora son:

  • Dificultad para comunicarse. Frustración por la incapacidad de comunicarse o hacerse entender.
  • Dolor. Puede ser tanto físico como emocional.
  • Desorientación. Sensación de pérdida y confusión acerca de por qué se está en un lugar determinado.
  • Miedo al abandono. Es muy usual el sentimiento de miedo a que la gente les abandone en su momento de necesidad. Esto puede producirse incluso cuando está intentando dormir, hasta pequeñas cosas como que le digan que es hora de irse a la cama aunque todavía no haya oscurecido.

Otros motivos son: la culpa por acciones pasadas, la soledad por la falta de contacto humano, la pérdida de una capacidad sin la que uno no puede adaptarse a vivir (como la vista) y el dolor por la pérdida de la vida después de la muerte.

Todas estas emociones se han identificado como posibles desencadenantes del llanto en los pacientes con demencia.

¿Qué hacer cuando una persona mayor con demencia llora?

En los casos que tu persona querida llore nuestra recomendación es que mantengas la mayor cercanía con ella. Muchas veces un abrazo vale más que mil palabras, sin embargo también es bueno intentar hablar con la persona. Los temas de de conversación deben ir dirigida a contextos que relajen o causen gracia tu familiar, esto le ayudará a calmarse e incluso le animará a participar en la conversación.

Una vez que la persona se calme se puede tratar hablar del motivo que generó el llanto e intentar comprender su preocupación, pero si le cuesta hablar de ello lo mejor es no forzar hacerlo, su confianza y bienestar se puede seguir reforzando en un contexto de cariño y comprensión.

consolar a una persona con demencia

Es decir, si tu ser querido es capaz de decirte lo que le molesta, valida sus sentimientos reconociéndolos en voz alta o escríbelo en un papel, por ejemplo «así que te sientes así; ahora entiendo que es lo que sientes;…». Esto le ayudará a saber que alguien se preocupa lo suficiente como para escucharle. Por otro lado, si las emociones parecen demasiado intensas para expresarlo con palabras, es importante no insistir en que hable hasta que se hayan calmado .

Si no logras calmarle no te des por vencida/o e intentes animarla/o de una manera diferente. Si la persona con demencia es capaz de expresar lo que necesita, intente proporcionárselo. De lo contrario, utilice su mejor criterio y consuelo hasta que pueda obtener ayuda de profesionales o seres queridos que puedan ser más adecuados para ayudar en esta situación.

Tratamientos profesionales

Existen tratamientos profesionales para calmar los llantos de las personas con demencia.

Musicoterapia

La musicoterapia les hace ser más felices y más tranquilos. De hecho, algunos estudios han demostrado incluso una disminución de los síntomas de ansiedad y depresión.

La musicoterapia puede utilizarse para las personas con demencia mediante actuaciones en directo, música grabada o CD. Es importante preguntar a la persona qué le gusta escuchar porque el gusto es subjetivo.

Por desgracia no todas las residencias cuentan con este tipo de terapias, de hecho suelen estar reservadas a centros residenciales de lujo. Sin embargo, también puede contratarse este servicio de forma eventual para momentos determinados.

Terapia con Mascotas

El estar con animales les ayuda a relajarse, trabajar la empatía interespecies y crear un vínculo de amistad y confianza. Un estudio de Oms-Selva, et., al (2020) demostró que la terapia con animales de compañía redujo significativamente la depresión y la ansiedad en pacientes con la enfermedad de Alzheimer, así como la sensación de soledad.

terapia con perros

Sin duda está cogiendo mucha relevancia este tipo de terapias porque te conecta más con tu entorno y te enseña a valorar, interpretar y reconocer los gestos comunicativos de otra especie, mejorando a su vez sus propias habilidades comunicativas de forma no verbal.

Terapia ocupacional

Esta terapia la lleva a cabo un especialista en terapia ocupacional y es muy común que esté presente en una residencia para mayores, de hecho aparece frecuentemente junto a los los demás profesionales obligatorios en una residencia.

Esta terapia les ayuda a sentir que contribuyen a la sociedad. Un estudio de Zurita Suárez (2021) demostró que las personas con demencia que participan en la terapia ocupacional tienen una mejor calidad de vida, y también mejora el retraso de los síntomas.

Terapia física

Hacer ejercicio les ayuda a mejorar su movilidad y evitar las caídas al aumentar la agilidad, la fuerza, el equilibrio, la resistencia y la flexibilidad.

Ayuda médica

Los servicios sanitarios son fundamentales y obligatorios en todos los centros residenciales por eso podemos verlos en todos los organigramas de las residencias de ancianos.

Estos profesionales se encargan entre otras cosas a ayudar con la medicación . Los tres tipos de medicamentos más comunes que se utilizan para calmar los sentimientos de ansiedad y agitación asociados a la enfermedad de Alzheimer (EA) u otras formas de demencia son las benzodiacepinas, los antipsicóticos y los diuréticos.

Las benzodiacepinas son una clase de fármacos que se prescriben para los trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico. Actúan potenciando la actividad de los receptores GABA en el cerebro, lo que provoca una disminución de los niveles de neurotransmisores excitadores como la norepinefrina y la dopamina.

Referencias

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